• La implementación de acciones afirmativas como el establecimiento en la Ley de Partidos Políticos de la cuota mínima del 30% de participación de las mujeres ha tenido un impacto positivo en su participación en este ejercicio electoral. Los resultados dan cuenta que en esta elección se ha obtenido el más alto nivel de representación legislativa de mujeres en el país. 32.14% en la Asamblea Legislativa y 35% en el PARLACEN.

  • Aunque se observan avances, las mujeres políticas en El Salvador siguen enfrentando «el techo de cristal», es decir, limitación velada del ascenso político de las mujeres a partir de barreras invisibles producto de normas sociales patriarcales en su participación política. Esto se evidencia sobre todo a nivel local donde los resultados obtenidos en las pasadas elecciones la representatividad de las mujeres en los gobiernos municipales sigue siendo baja.

  • Las mujeres políticas siguen enfrentando expresiones de violencia específica por su condición de género, por lo que es necesario que la FGR y el TSE creen un mecanismo para atender y tramitar denuncias de este tipo de violencia según el Art. 55 literales a), c) y d) de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres que ocurran durante la campaña y el proceso electoral.

  • El Tribunal Supremo Electoral debe fortalecer su rol en el seguimiento al cumplimiento de la Ley de Partidos Políticos aprobada por Decreto Legislativo No. 307 del 14 de febrero de 2013, especialmente en el cumplimiento y la aplicación de la medida positiva de carácter temporal de “al menos el treinta (30%) de participación de la mujer” establecida en el Art. 37 de dicha ley. Garantizando la aplicación efectiva de esta normativa. Como también controlar el cumplimiento de los Artículos 20,21 y 22 de la Ley de Igualdad, Equidad y Erradicación de la Discriminación contra las Mujeres (LIE).

  • Es necesario reflexionar sobre la consideración de definir el 30% de participación de mujeres en las planillas incluyendo propietarias y suplentes, ya que los hallazgos del observatorio evidencian que los partidos políticos para cumplir con la cuota mínima ubicaron a las mujeres mayoritariamente en las diputaciones suplentes y no cumplieron en todos los casos con el 30% como piso en las candidaturas de diputaciones propietarias. Lo que no va acorde al espíritu del decreto legislativo de aprobación de dicha cuota ni a los principios rectores del Art. 4.1 de la CEDAW y del artículo 5 inciso segundo de la LIE, que ha afectado el derecho a la elegibilidad de las candidatas.

  • Los partidos políticos deben cumplir con el Art.21 de la Ley de Igualdad, Equidad y Erradicación de la Discriminación contra las Mujeres (LIE) que mandata la Promoción de la Igualdad en las Organizaciones Políticas, manifestando que “los partidos legalmente establecidos, a fin de garantizar la mayor participación democrática en los procesos de selección de sus autoridades y de candidatos y candidatas para las diferentes elecciones en que participen, promoverán acciones que permitan la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres establecida en esta ley, a fin de asegurar la no discriminación de las mujeres en las instancias internas y de representación”. Los resultados obtenidos en las elecciones dan evidencia que aquellos institutos políticos que cuentan con medidas de carácter afirmativo como el establecimiento de cuotas, el fortalecimiento de los liderazgos locales de las mujeres, la promoción de las candidatas en debates públicos y en las campañas, han obtenido mayores resultados de avance para las mujeres.

  • Teniendo como objetivo la igualdad, es necesario seguir avanzando hacia la paridad en cuanto a la participación política de las mujeres. Por lo que es necesario vigilar que el 30% establecido se manifieste realmente como un «piso» para ir progresando gradualmente y no un «techo» máximo. E impulsar nuevos mecanismos y acciones de políticas públicas para promover la participación política de las mujeres sin discriminación y en igualdad de condiciones.